Pregunta 1 de 8
¿Cuál es tu ingreso líquido mensual?
Incluye todo lo que recibes efectivamente en tu cuenta después de impuestos y AFP.
Pregunta 2 de 8
¿Cuánto tienes ahorrado para el pie?
El banco exige al menos el 20% del valor de la propiedad más gastos de escritura.
Pregunta 3 de 8
¿Cuál es tu nivel de endeudamiento actual?
Los bancos exigen que la suma de todos tus créditos no supere el 25–30% de tu ingreso bruto.
Pregunta 4 de 8
¿Cuál es tu estabilidad laboral?
El banco evaluará tu historial de ingresos. La antigüedad y tipo de contrato son clave.
Pregunta 5 de 8
¿Cómo está tu historial crediticio?
Tu comportamiento pasado determina el scoring bancario y la tasa de interés que te ofrecerán.
Pregunta 6 de 8
¿Tienes colchón financiero de emergencia?
Si la propiedad queda sin arrendatario 1–3 meses, ¿podrías pagar el dividendo de tu bolsillo?
Pregunta 7 de 8
¿Cuál es tu horizonte de inversión?
La inversión inmobiliaria requiere paciencia. El capital se aprecia en el mediano y largo plazo.
Pregunta 8 de 8
¿Cuál es tu tolerancia al riesgo?
Toda inversión tiene riesgos. ¿Cómo reaccionarías ante una situación adversa?